En el boxeo de la vieja escuela, la pelea no comienza cuando suena la campana, comienza cuando te sientas a amarrarte las vendas. No es un simple paso antes de ponerte los guantes; es un ritual sagrado. Es el momento en que tu mente entra en modo combate y tus manos se transforman en armas protegidas. Golpear un saco de cuero Cleto Reyes sin la protección correcta es la forma más rápida de terminar fuera del ring por una lesión. Tus manos tienen 27 huesos pequeños que absorbe